Categoría: Cultura

Fuente: Revista CONVERGENCIA N° 44   (15-12-11)

 Esta novela corporiza la crisis existencial de quienes, al promediar la vida y hacer un balance de lo transcurrido, no le encuentran sentido. Sienten que no han cumplido los sueños juveniles y que hubieran preferido ser distintos.

El diálogo de tono confidencial entre Gonzalito y Javier, antiguos vecinos de Villa del Parque los cuales se reencuentran después de treinta y cinco años, es el recurso fundamental que estructura la obra. La confrontación dialógica entre ambos permite conocer los respectivos rasgos psicológicos y sus diferentes puntos de vista frente al tema que les preocupa.

El primero, con nostálgica mirada sobre el inevitable transcurso del tiempo, recurre a las vivencias almacenadas en la memoria para recuperar una etapa decisiva de su devenir personal. Se propone reencontrar a sus tres novias de la juventud y completar imaginariamente las historias truncas. Considera que todo depende del azar. Javier, en cambio, opina que modificamos el recuerdo al evocarlo ya que reelaboramos la experiencia. Dice: “Lo que creemos pasado, está cargado de presente” (38). Sostiene, marcando una impronta literaria, que la mentira permite alterar los hechos e inventar falsedades creíbles. Ambos personajes comparten la sensación de vacío y la angustia ante el envejecimiento. Javier, quien al principio es el receptor crítico de la alucinada teoría de Gonzalo, termina identificado con él. También intenta buscar la memoria de los años felices. Por tal motivo, escribe la historia de su amigo. Es al mismo tiempo el narrador y el sujeto de la enunciación  que se consuela contando.

 

El bar de Mirko, “estrecho y mal iluminado” (15), donde se encuentran para conversar, constituye un foco semántico de la trama ya que tal lugar aparenta haberse detenido en la década del 50, etapa que pretenden revivir. Todo allí permanece igual, tanto las mesas de madera como los parroquianos del barrio que parecen respetar “los fantasmas de sus antecesores” (19). En el citado boliche confluyen el pasado (mediante el relato de lo padecido por Mirko, yugoslavo partisano en la lucha antifascista, quien emigró a nuestro país en 1947) y el presente de la obra (con el discurso de Carlos Menem en la pantalla del televisor sobre el indulto a los militares genocidas y la privatización de las empresas estatales). Lo político que aparece aquí como un indicio o un telón de fondo, adquiere en el desenlace un protagonismo tan decisivo que afecta a Javier.

 

El “leit motiv” de la novela es la memoria, espacio misterioso y vital para fortalecer nuestra identidad. Los epígrafes de Gustav Meyrinck, Jorge Luis Borges y George Orwell, entre otros, connotan su importancia. Los diversos recuerdos que rescatan los personajes afloran dentro de un contexto asociados con olores, sabores, paisajes, melodías, canciones, películas, series televisivas, chistes de la época o revistas, por ejemplo, Misterix. Son todos referentes acertados que dinamizan la retrospección.

 

El intento fallido de dar un salto hacia atrás en el tiempo para modificar lo acontecido imprime a la obra un cierto suspenso con ribetes policiales. Como expresa Javier al final, sólo resta “transformar su angustia en narración, eso libera” (181).

Ricardo Feierstein, es autor de las novelas: Sinfonía inocente, Mestizo, Consorcio Utopía, entre otras; de los cuentos reunidos en: Bailáte un tango, Ricardo y La vida no es sueño, para nombrar algunos, además de poemarios y libros de ensayo. Ha merecido diversos premios, siendo su obra parcialmente traducida a cinco idiomas. Con Las novias perdidas, ha dado nuevamente prueba de su habilidad narrativa para profundizar en una temática existencial que nos afecta a todos y deja pensando al lector en el sinsentido de una obsesión imposible de lograr.

* Profesora en Letras de la Universidad Nacional del Litoral. Docente, investigadora, ensayista y poeta. Autora de minuciosos trabajos sobre “Escritores judeoargentinos”, “Trayectorias musicales judeoargentinas” y “El arte judeolatinoamericano”, así como novelas biográficas sobre David Ben Gurión y Theodor Herzl. Su más reciente libro de poemas se titula “Resonancias de Auschwitz”.