Categoría: Antisemitismo

Fuente: Agencia Judía de Noticias, AJN     (7-10-10)

 La comunidad judía internacional expresó su indignación ante el beneficio que goza el jerarca nazi Erich Priebke, condenado por su papel en la masacre de 335 civiles en Italia y quien debería cumplir arresto domiciliario.

En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), el director del Centro Wiesenthal para América Latina,  Sergio Widder, expresó su indignación por esta noticia.

“Me parece que el hecho de que sea una persona de edad no lo habilita a salir, para eso se le da el arresto domiciliario y no entiendo porque puede salir aunque sea con custodia”, expresó Widder, quien confirmó que el organismo al que pertenece analizará el caso en las próximas horas.

De acuerdo a lo informado por el portal de noticias Ynet, el abogado de Priebke, anunció esta semana que un tribunal italiano concedió el permiso al jerarca nazi alemán de 97 años de edad el año pasado.

Según se informó, el tribunal autorizó a Priebke, quien vivió en Buenos Aires y en la ciudad de Bariloche, en la Patagonia Argentina, a dejar el apartamento Roma, donde está cumpliendo una sentencia de cadena perpetua para salir de compras y asistir a la Iglesia con custodia policial.

Un líder de la comunidad judía afirmó que la resolución judicial es “una desgracia nacional”.

Sobrevivientes del Holocausto han reaccionado con sorpresa e incredulidad ante la noticia de que este asesino convicto nazi pueda ir de compras y acceder a otras distracciónes.

Priebke fue extraditado desde Argentina en 1995 y fue declarado culpable por su papel en la masacre de los nazis ocuparon Roma, llevada a cabo en represalia por un ataque de combatientes de la resistencia italiana que mató a 33 miembros de una unidad de policía militar nazi.

Priebke admitió haber disparado contra dos personas y ayudar a reunir a las víctimas, pero siempre insistió en que estaba siguiendo órdenes.

Poco después de su condena, se le concedió permiso para salir de su apartamento para trabajar como traductor en la oficina de su abogado, pero las protestas de las familias de los asesinados, los políticos y los grupos de judíos llevaron a las autoridades a suspender el permiso de salidas laborales.

Riccardo Pacifici, presidente de la comunidad judía de Roma, instó al ministro de Justicia a revocar los privilegios y rechazar cualquier intento de aliviar las condiciones de detención del líder nazi.

Priebke es considerado como uno de los últimos criminales de guerra nazi con vida.

Fue acusado de haber comandado la Masacre de las Fosas Ardeatinas, en la cual 335 italianos murieron.

Al finalizar la guerra, el alemán escapó hacia la Argentina, viviendo por un breve tiempo en Buenos Aires y luego radicándose en Bariloche, donde comenzó a dirigir el Instituto Cultural Germano Argentino, y su colegio primario y secundario, el Instituto Primo Capraro.

En 1994, 50 años después de la masacre, Priebke otorgó una entrevista al periodista estadounidense Sam Donaldson de la cadena de noticias ABC.

Priebke reconoció su autoría en los asesinatos en Italia demostrando un cierto grado de lamentación por los hechos ocurridos alegando que recibió órdenes superiores.

En marzo de 1998, Priebke fue condenado a cadena perpetua pero debido a su avanzada edad cumple un arresto domiciliario en Italia.