Categoría: Nacionales

Fuente: Agencia Paco Urondo     (2-09-2017)

La represión comenzó por la noche, cuando la mayoría de los manifestantes ya se había desconcentrado.Es indudable que Patricia Bullrich consiguió lo que buscaba. La tapa de los diarios del sábado, que debería haber sido ocupada por las imágenes de decenas de miles de personas que desbordaron la Plaza de Mayo, será otra. Luego de una multitudinaria movilización pacífica, sospechosos incidentes tuvieron como corolario la represión desmedida de las fuerzas policiales, a lo largo de casi diez cuadras entre la Plaza de Mayo y el Congreso.

En medio del clima de "ofensiva mapuche" que el gobierno nacional busca instalar desde las declaraciones de sus funcionarios y voceros mediáticos, personas de decenas de ciudades del país se congregaron para reclamar la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Los medios del grupo Clarín cumplieron un rol clave en el enrarecimiento de la atmósfera de la jornada. En el programa "El Diario de Mariana", la conductora Mariana Fabbiani soltó "el gobierno ha reforzado la seguridad, hay rumores de que podría haber distintos tipos de disturbios. Ojalá que no suceda". Diego Leuco añadió: "ya hubo en Neuquén incendios. Grupos vinculados a Resistencia Ancestral Mapuche, que lidera Jones Huala, han reivindicado el incendio de varias concesionarias de autos".

En paralelo, el diario Clarín publicó una nota con un título irresponsable: "Se produjo otro ataque extremista mapuche: ahora fue en la ciudad del Neuquén". En el interior del artículo, se aclaraba que "según le indicaron a Clarín, la policía provincial minimizó el ataque asegurando que se trataba de un conflicto entre los empleados y la gerencia de la empresa" aunque también sumaban estos "datos", sin ningún tipo de chequeo: "el ataque fue revindicado por un grupo extremista que apoya al lonko Facundo Jones Huala. Todavía no fue confirmado si se trata de Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), la organización de la cual Jones Huala es fundador y a la que se le adjudican 74 acciones en la Patagonia, pero existe evidencia de que los agresores tienen afinidad con grupos radicalizados mapuches".

La marcha hacia Plaza de Mayo fue contundente: resultaba sumamente difícil caminar y llegar al centro de la manifestación. Una vez terminado el acto, luego de las 20 horas, comenzaron los hechos que el gobierno tanto esperaba.

Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran un sospechoso ataque a un local de la mutual del Círculo de Suboficiales de Gendarmería de la Ciudad de Buenos Aires, a unas cuadras de Plaza de Mayo. Todo el incidente fue llevado a cabo por alrededor de veinte encapuchados, en menos de un minuto.

El escenario represivo fue similar al de la marcha por el Día Internacional de la Mujer de este año, aunque en mayor escala. Esta vez parece más grave: se habla de 23 detenidos y 17 heridos leves. Se repitió la modalidad de razzia policial, "cazando" en los alrededores, inclusive periodistas. Adrián Grana, diputado nacional por el Frente para la Victoria presente en el lugar, dio cuenta de que "había muchos civiles con chalecos de la Policía de la Ciudad, esos corrían a la gente e iban a detenerla".

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPReBA) confirmó la detención de tres periodistas: Daniel Lara, estudiante de ARGRA, y Juan Pablo Mourenza y Ezequiel Hugo Medone, integrantes de la Red Nacional de Medios Alternativos. Afirman que Mourenza "fue muy golpeado por los efectivos policiales".

El diputado Grana señaló que la represión "fue de Plaza de Mayo hasta la Plaza de los Dos Congresos, absolutamente desmedida. Empezaron a cazar compañeros, hay una persona de apellido Lara que era estudiante de fotoperiodismo y se lo llevaron. Lo estamos buscando en las comisarías. Encontramos diez compañeros en la comisaría 30 de Barracas".

Quienes estaban preocupados por sus amigos y conocidos presentes en la marcha debieron confirmar su paradero. El testimonio del familiar de uno de los (brevemente) detenidos es contundente: "me dicen que se los llevaban detenidos pero los soltaban al toque. Empezaron a encerrar a la gente, detenían personas y las soltaban como para 'asustar'. Dice que estuvo re armado"

Grana nuevamente confirmó la versión: "Hubo gente que la detuvieron, la subieron a un patrullero y la largaron a las diez cuadras. Hasta ahora nadie nos sabe decir si hubo un juez que dio la orden para hacer esto. Estamos yendo a presentar un amparo para que la Justicia diga por qué pasó lo que pasó".

El armado mediático que presagió desmanes según "rumores", la imputación con el mote de "extremistas" como en la última dictadura, y los sospechosos incidentes de encapuchados no hacen más que apuntar hacia servicios de inteligencia. Adrián Grana analizó la cuestión en el mismo sentido: "Responsabilizamos a la ministra Bullrich, montaron una provocación para justificar la represión después de una movilización extraordinariamente masiva sin ningún tipo de problema ni disturbio, que lo único que busca es saber en donde está Santiago Maldonado. Es un mensaje político".