Categoría: Nacionales

 Fuente: Clarín (24-07-09)

{mosimage} En menos de seis meses los argentinos atravesamos dos epidemias. Cuando aún no ha culminado la de gripe porcina aparecen algunas evidencias que, de no ser capitalizadas, nos expondrán como sociedad a mayores males en el futuro inmediato. El gasto argentino en salud alcanza al 9 % del PBI, pero de ese porcentaje el Estado sólo aporta el 1,9 % (la OMS recomienda el 5 %) y la gente de su bolsillo gasta más del 3,5 %.

Bajar ese gasto de bolsillo que impacta más entre los pobres sólo se puede lograr aumentando el presupuesto estatal.    

 

 Antes de la epidemia, el sistema público de salud competía como modesto tercero en las referencias de los medios frente al espacio dedicado a los fondos de las obras sociales y las cuotas de la medicina prepaga.

El actual ministro de Salud realizó sus dos primeras reuniones con la CGT y los dueños de las prepagas mientras que los trabajadores de la salud del sector público no fuimos escuchados ni recibidos, aun cuando llevamos sobre nuestras espaldas el peso de la epidemia.

En el Hospital Posadas, centro nacional de referencia, el 90 % de los profesionales que atienden la gripe en el área de emergencia trabajan en negro. No puede haber políticas de salud decentes sin trabajo decente en salud. Un importante porcentaje de los pacientes fallecidos por gripe porcina no había recibido medicación antiviral, sencillamente porque no teníamos oseltamivir disponible para todos.

 Sin producción pública de medicamentos estamos a merced de lo que las multinacionales nos quieran entregar. Estos son algunos de los elementos que dan cuenta de la situación del sistema público desalud después de que las políticas de los 90 convirtieran al Ministerio en una oficina incapaz de gobernar un sistema anárquico y fragmentado. El debate social necesario debe culminar en una nueva ley nacional que apunte a fortalecer el sistema público de salud. Incluir el tema de la reforma sanitariaentre las prioridades de la agenda política es indispensable. La pérdida de esta oportunidad se pagaráen enfermedad y muerte evitables de miles de argentino


Presidente de FESPROSA, Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la RA.                         Miembro del CEN de la CTA.