Categoría: Israel

Fuente: daniel.kupervaser.com    ((8-08-2020)

La historia no miente. Prácticamente todos los atentados y actos terroristas cometidos en Israel por judíos desde la independencia, y los hay en decenas, fueron obra de personas alineadas con la derecha.

Hoy casualmente, el canal 12 de Israel nos trajo a la memoria aquel atentado histórico de febrero de 1983. Ante la bochornosa conducta del ejército de Israel durante la masacre de los campos de refugiados Sabra y Shatila en el Líbano, el gobierno e Israel creó una comisión investigadora que finalmente determinó la responsabilidad de Ariel Sharon y propuso su destitución como ministro de defensa.

Al mismo tiempo, y en cercanías de la reunión de gobierno que decidiría sobre el caso, el movimiento Paz Ahora organizó una manifestación en apoyo de la adopción de las conclusiones de la comisión investigadora. En su camino, escondido en una arboleda y protegido por la oscuridad, Yona Abrushmi, judío de clara inclinación de derecha, lanzó una granada sobre el frente de los manifestantes que avanzaban pacíficamente.

Las consecuencias fueron trágicas. Emil Grunzweig, hijo de sobrevivientes del holocausto y paracaidista del ejército que participó en guerras en defensa de Israel cayó muerto. Otros 10 participantes de la manifestación fueron heridos.

Tras una prolongada investigación durante un año, finalmente la policía identificó a Abrushmi quien confesó el ataque y fue condenado por tribunal israelí a cadena perpetua. Con el correr de los años, y con un arrepentimiento falso, Abrushmi logró liberarse.

En relación con las tensiones que se viven en Israel a consecuencia de la violencia que manifiestan ciertos sectores de la derecha por las protestas contra Netanyahu, el canal 12 de Israel proyectó ayer una entrevista con Abrushmi. Ninguna sorpresa. Sin ningún tapujo, con sus expresiones Abrushmi dio rienda suelta al odio, el derecho al uso de violencia y que en el sentimiento contra el adversario político todo está permitido, proyectando una clara imagen de los valores democráticos que la sociedad israelí adoptó los últimos años bajo la conducción de Netanyahu.

Como ejemplo, la traducción de algunas perlitas de la entrevista en hebreo.

“No compré la granada para guardarla en casa. La arrojé sobre los manifestantes y me fui a dormir tranquilo a mi casa”.

“Yo odio a la izquierda hasta hoy”.

“Los de la izquierda son enemigos de Israel”.

“Los de la izquierda son como bacterias que hay que exterminar”

“A Netanyahu lo quiero mas que a Begin”.

Desde la residencia del primer ministro de Israel hasta ahora solo se escucha silencio, cuando en otras oportunidades acostumbra a replicar inmediatamente.

A propósito de acusaciones con bacterias y enfermedades. Que nadie se sorprenda que en el mundo ciertos sectores acusan a los judíos de propagar el Covid 19. El mismo Netanyahu acusó a la izquierda de se un factor que propaga enfermedades pese a que está demostrado que la mayor concentración de Covid 19 se manifiesta en barrios y ciudades que se caracterizan por un alto porcentaje de población religiosa ultra ortodoxa, lejos de ser izquierdistas.