Categoría: Israel

Fuente: daniel.kupervaser.com   (21-04-2019)

La reciente decisión de Trump de reconocer soberanía israelí sobre las alturas del Golán se convirtió en el desencadenante de la reanudación del debate alrededor del justificativo israelí del dominio de esa región.

En el acto de firma del decreto presidencial correspondiente, Trump adoptó como argumentación central de su medida la narrativa israelí y su memoria colectiva de la conquista del Golán en 1967. “Después de 52 años llegó la hora de que EEUU reconozca de forma plena la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. Es de importancia estratégica crítica y de seguridad para el Estado de Israel” aseguró el presidente de EE.UU. (Trump: “Llegó la hora de que EE.UU. reconozca la soberanía israelí en los Altos del Golán”, Aurora, 21-3-19).

En el año 1949 se firmó el Armisticio de Israel con Siria. Según este acuerdo, se fijaron los limites internacionales entre los dos países con la excepción de “tres franjas en litigio”. Para la interpretación siria, estas zonas quedaron bajo la denominación de “tierra de nadie” con la consecuente prohibición de toda presencia de personas sin un acuerdo previo de las partes. La interpretación israelí otorgó a estos espacios la categoría de “zona desmilitarizada” con la consecuente prohibición de la presencia de soldados y equipos bélicos, pero con la autorización de ser trabajadas en agricultura.

Mapa armisticio entre Israel y Siria


Según la versión oficial israelí, el ejército sirio se aprovechaba de la ventaja de la altura de la meseta del Golán que domina los valles del noreste del país para atacar y bombardear intencionalmente las poblaciones civiles de la región desde la guerra de la independencia en 1948. Durante ese período de casi dos décadas una serie interminable de incidentes fronterizos provocó cientos de víctimas y un pánico permanente en esa población. 

Con el argumento de neutralizar esta continua amenaza, el ejército de Israel recibió orden en junio de 1967 de conquistar el Golán a los efectos de “exterminar el terrorismo y sus impulsores” creando un área de “profundidad estratégica” que pueda garantizar la tranquilidad de la población civil.

Israel conquistó el Golán en un abrir y cerrar de ojos y prácticamente de inmediato comenzó la colonización civil judía de esa región. En el año 1981 Israel anexó el Golán a Israel fijando su soberanía. Hasta la reciente declaración de Trump, ningún país del mundo reconoció esta soberanía israelí sobre esa meseta.

Transcurrido medio siglo de aquella “Guerra de los 6 días” hoy se puede afirmar que, con el respaldo de confesiones, protocolos del gabinete de guerra israelí y la conducta de Israel con posterioridad a la conquista del Golán, la narrativa de protección a la población civil del nordeste de Israel, seguridad y profundidad estratégica no fue, y hoy no es, más que una gran falacia.

Año y medio atrás se levantó el secreto de los protocolos del gabinete de guerra del gobierno de Israel del periodo previo a la “Guerra de los 6 días”. Su lectura expone una imagen totalmente distinta de aquella concepción generalizada que Israel fue “arrastrada” a la guerra en contra de su voluntad. Un reciente análisis de esos protocolos afirma que: “Los documentos prueban que la escalada en el frente sirio en el año 1967 fue el resultado de una política firme y decidida que condujo el primer ministro Eshkol con la determinación de llegar a un gran enfrentamiento que se traduzca en la caída del poder sirio. La conducta militar de Israel en el frente sirio durante el periodo diciembre de 1966 hasta mayo 1967 se diseñó bajo esta política con el objetivo de cambiar el statu quo en la frontera con Siria y por esa vía arribar a una guerra. La escalada que impuso Eshkol modeló una visión entre los ministros del gobierno según la cual Israel no puede permitir la permanencia de un gobierno sirio enemigo” (“Los protocolos de 1967 revelan: Eshkol condujo intencionalmente a Israel a un enfrentamiento con Siria”, Haaretz, 20-6-17. Descripción similar se puede ver también en “Israel in 1967”, Tom Segev, Editorial Keter , 2005 y en “Eshkol, Give de Order”, Ami Gluska, Editorial Ministry of Defence, Israel, 2005).

Esta reseña de los acontecimientos en el frente sirio en 1967 recibe un serio respaldo en las posiciones que oportunamente expuso Moshe Dayan, ministro de defensa en esa ocasión. “La conquista del Golán fue un error. Se puede decir que los sirios son infames, que se merecen un golpe y expresiones por el estilo. Pero eso no es una estrategia. No se ataca un enemigo por ser infame, sino solamente si el te amenaza. Los sirios, en el cuarto día de la Guerra de los 6 días (momento en que se decidió la conquista del Golán) no representaban una amenaza a Israel”

Posteriormente mencionó que 80% de los incidentes fronterizos de los que tanto se acusaba a los sirios, en realidad se iniciaron como provocaciones israelíes: Así lo detalló: “Yo sé cómo comenzaron el 80% de las escaramuzas. Todo se iniciaba así: enviábamos un tractor a arar en una “franja en litigio” a sabiendas que los sirios abrirían fuego. Si los sirios permanecían tranquilos, ordenábamos al tractor avanzar mas adentro, hasta que los sirios se exasperaban y abrían fuego. Entonces nosotros respondíamos con cañones y posteriormente con ataques aéreos. Yo lo hice y también todos los comandantes de la región norte del ejército israelí. Nosotros pensábamos entonces que podríamos lograr cambiar las líneas del armisticio por medio de acciones militares limitadas, es decir, ratear una parcela de tierra, mantenerla bajo nuestro poder hasta que el enemigo se canse y nos la deje” (“Entrevista a Moshe Dayan”, Yediot Ahajaronot, 27-4-1997, citado en “Entre Israel y Siria – La Guerra de los 6 días y posteriormente”, Eyal Zizer, Investigaciones sobre el renacimiento de Israel, 1998).

El segundo argumento que rebate la narrativa israelí se basa en la obsolescencia de la estrategia de defensa basada en el principio de “profundidad estratégica”. Se trata de la teoría que aconseja alejar geográficamente los posibles focos de beligerancia con el enemigo de los centros vitales del país y su población civil. El desarrollo de la tecnología de misiles de impactos precisos convirtió a la topografía ventajosa (alturas del Golán) y a la “profundidad estratégica” en argumentos para los libros de historia. Solo basta recordar la primera guerra del golfo en 1991 con Tel Aviv bombardeada desde Irak a más de 1500 km. de distancia, o el reciente impacto de un misil de Hamas que voló más de 75 km para impactar en una casa del Moshav Mishmeret en el centro del país. Con mucha razón Israel se dedicó fundamentalmente a desarrollar avanzados sistemas de defensa ante ataques de los distintos tipos de misiles y cohetes, demostrando por esta vía su desconfianza en la táctica de la “profundidad estratégica”.

El tercer argumento que demuestra la hipocresía de la posición israelí respecto de la conquista del Golán la proporciona Israel mismo. Si la conquista del Golán se fundamentó en la necesidad de alejar el peligro sirio de ataques a población civil asentada en las proximidades del limite con Siria hasta 1967, el masivo proceso de colonización civil del Golán que comenzó de inmediato demuestra que todo fue una farsa. ¿Qué diferencia hay entre el Kibutz Gadot ubicado a pocos metros del límite anterior con Siria y el Kibutz Ein Zivan, colonia judía en el Golán localizada a contados metros de la valla que limita hoy con Siria?

El verdadero motivo de la conquista del Golán lo proporcionó el mismo Moshe Dayan en la entrevista mencionada. Según el máximo responsable de la defensa de esos tiempos, la decisión de conquistar el Golán fue el resultado de presiones de los colonos del valle del Jordán al gobierno de Israel para apropiarse de más tierras. “La delegación de colonos que vino a convencer a Eshkol de la necesidad de conquistar el Golán, pensaba en las tierras del Golán, inclusive ni siquiera intentaron ocultar su codicia por ese propósito. Ese fue el objetivo que los dirigía”, acentuó Dayan ante el periodista (“Entre Israel y Siria – La Guerra de los 6 días y posteriormente”, Eyal Zizer, Investigaciones sobre el renacimiento de Israel, 1998).

Es muy difícil pretender que alguien pueda confiar en las buenas intenciones de Israel si hasta hoy rehúsa a declarar oficialmente cuáles son sus aspiraciones de límites territoriales y en su población abundan los grupos que reclaman la Gran Israel del Nilo al Éufrates. No solo se trata del embuste con la conquista del Golán. Ya en el pasado se propuso colonizar el sur del Líbano cuando estaba bajo dominio militar israelí (“Entrevista al Rabino Israel Ariel”, Diario Nekuda, 6-8-82), y en los últimos días el mismo Netanyahu declaró la intención de anexar bajo soberanía israelí parte de Cisjordania.

Se debe reconocer. Hoy en el mundo prácticamente nadie se traga la píldora del inocente argumento israelí respecto de la soberanía en la meseta del Golán. Israel solo dispone del apoyo del servilismo yanqui.

Ojalá me equivoque.