Categoría: Israel

Fuente: +972 magazine    (9-10-2018)

Israeli forces raid the village of Khan al Ahmar in the early hours of the morning, and demolish several structures that were built by Palestinian activists, in protest of the imminent risk of demolition over the entire village, Khan al-Ahmar, outside Jerusalem, September 13, 2018. (Oren Ziv/Activestills.org)El reciente artículo de opinión del Ministro de Defensa Avigdor Liberman en el Jerusalem Post, diseñado para blanquear el crimen de guerra de la destrucción de toda una comunidad palestina en la ocupada Cisjordania, está plagado de mentiras y distorsiones.

La misma premisa que postula en su primera oración es falsa. Liberman habla de “una sentencia judicial para la reubicación de un pequeño grupo de ocupantes ilegales de Khan al-Ahmar”.

Sin embargo, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia se refiere a órdenes de demolición, no a la “reubicación”. Además, el estado aseguró a la corte que no busca transferir a la fuerza a los casi 200 residentes, (no los denomina ocupantes ilegales) que consideran a Khan al-Ahmar su hogar. Al tergiversar la reciente decisión del tribunal, Liberman revela las verdaderas intenciones de su gobierno.

Además, a diferencia de las vacías afirmaciones de Liberman, esta no es una cuestión de "estado de derecho" ni de "bienestar de estas personas". El estado de derecho, en todo sentido, ha estado ausente en la vida de los palestinos en los territorios ocupados desde 1967. Israel se aferra a la letra de la ley y crea justificaciones legales para aplicar su violencia de estado organizada. En la mayor parte de la Cisjordania ocupada, la construcción "legal", es decir, con un permiso, está reservada para los colonos, una opción que Israel niega a los palestinos.

En cuanto al "bienestar de estas personas", la arrogancia de Liberman al decidir por ellos que es lo mejor para ellos es la personificación de la ocupación y el principio general de gobernar sobre otras personas, privadas de derechos políticos: Israel toma ella sola todas las decisiones. Para ese fin, ha establecido un régimen de planificación completamente unilateral sin absolutamente ninguna representación palestina. De hecho, esto garantiza el bienestar de una creciente población de colonos a expensas de los palestinos, mientras declara cínicamente de vigilar los mejores intereses de las personas cuyos hogares está a punto de arrasar.

Para colmo de males, Liberman finge indignarse porque otros países se atreven a cuestionar los "procesos judiciales internos" de Israel, ignorando el hecho de que no hay nada "interno" cuando nos referimos a lo que ocurre con las personas protegidas que viven bajo un régimen militar prolongado en áreas ubicadas fuera de las fronteras reconocidas de Israel. Y no hay nada "judicial" en otro fallo de la Suprema Corte de Injusticia de Israel que está al servicio de la ocupación, en la que los jueces israelíes representan los intereses israelíes y allanan el camino para la implementación flagrante e inmoral de las intenciones generales de Israel de minimizar la presencia palestina en toda el Área C, desplazar a las comunidades locales y expandir los asentamientos.

Ante estas mentiras, recalquemos algunas difíciles verdades.

Al artículo de opinión de Liberman fue precedido por una carta reciente que envió a los embajadores de la UE con respecto a Khan al-Ahmar, en la cual el ministro de Defensa acusó a los europeos de "una injerencia flagrante en los asuntos soberanos de Israel".

En realidad, Europa debería hacer mucho más que lo que hace. Ciertamente, debe hacerlo para respaldar sus propias políticas, proteger los derechos humanos y detener las violaciones continuas, sistemáticas e impulsadas por la impunidad de Israel.

El “Respeto por los derechos humanos y los principios democráticos” es algo que supuestamente está en el corazón de la estrecha relación de Israel con su principal socio comercial, la Unión Europea. Aunque esta es la base para el Acuerdo de Asociación UE-Israel, a Israel se le permite socavar estos fundamentos sin sufrir ninguna consecuencia.

Lo opuesto al imperio de la ley es el poder sin control. Para citar un tweet reciente del primer ministro Netanyahu: "Los débiles se desmoronan, son sacrificados y borrados de la historia". ¿Es que hemos llegado a esto? ¿Estamos realmente en el punto en que lo único que importa es el poder desnudo?

En estos días el orden internacional está bajo ataque desde múltiples frentes. Khan al-Ahmar es el ejemplo de un lugar en el que debemos permanecer firmes e insistir en los principios fundamentales del derecho internacional y la decencia humana básica. Las comunidades palestinas no deben abandonarse y dejarse desmoronar.
Toda una aldea palestina se enfrenta a la destrucción. La amenaza es real e inminente. Lo que sigue determinará el destino de las comunidades palestinas en toda Cisjordania. Ahora es el momento para la acción. ¿Si no es ahora, cuando?

Traducción: J-AMLAT

*Director ejecutivo de B’Tselem, el Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados.