Categoría: Israel

Haaretz  (19-01-2018)

Resultado de imagen para Abbas Is Right. Why Does Israel Keep Saying He's Wrong?El alegre coro está gritando de nuevo: Mahmoud Abbas. Tienes que ver las respuestas a su discurso para entender hasta qué punto Israel está hablando con una voz horriblemente uniforme, en la medida que no hay más izquierda y derecha, ningún argumento real ni pluralismo ideológico: solo un nacionalismo ciego y ensordecedor. gruñido.

Desde Nadav Eyal ("un discurso loco y despreciable") hasta Ben Dror Yemini ("ideología delirante"), todos compitieron por quién atacará más a Abbas. Nadie se enfrentó a lo que dijo.

Después de todo, lo maldijo a Donald Trump, el campeón de la refinada retórica, con "¡que tu casa sea demolida!", y los israelíes con sus oídos sensibles estaban ¡oh! tan espantados. Y dijo el colonialismo, y los israelíes auto victimizados gritaron: "antisemitismo". Nadie dijo qué era incorrecto en su discurso y qué era antisemita al respecto. Excepto quizás por "la flota holandesa que trajo a los judíos aquí", Abbas dijo la verdad. Es difícil de tragar. Israel eligió gritar. Siempre lo hace cuando no tiene respuestas.

Abbas dijo que el acuerdo de Oslo había terminado. De hecho, ¿qué queda de él, unos 20 años después de que se firmara el acuerdo de estatus final? Israel hizo todo lo posible para sabotearlo. Cada soldado que invade a los territorios cada noche y cada prisionero de antes del acuerdo de Oslo que queda en prisión, es una violación de este.

El gobierno actual y sus partidarios se opusieron a Oslo, por lo que ahora se ofenden cuando Abbas dice que se acabó. Abbas dijo la verdad.

"Ya no aceptaremos el patrocinio estadounidense", dijo Abbas. ¿Tiene alguna opción? ¿Qué se supone que debe hacer, inclinar su cabeza ante golpes resonantes? ¿Arrodillarse ante un presidente que ignora la ocupación?

¿No estaba diciendo la verdad cuando protestó contra el argumento trastornado de Trump de que los palestinos frustraron las negociaciones? Un súper poder que castiga a los ocupados en lugar del ocupante es un asunto inexplicable. En lugar de de financiar y armar al ocupante, Estados Unidos está suspendiendo los fondos para la organización de rescate que ayuda a los refugiados de la parte ocupada. Es una locura. Abbas respondió con moderación. Los embajadores estadounidenses Nikki Haley y David Friedman son en verdad amigos del ocupante y enemigos del derecho internacional; ¿Cómo pueden describirse esos dos bichos raros de otra manera?

Pero el choque principal ocurrió cuando Abbas tocó los nervios israelíes y calificó el sionismo como parte de un proyecto colonial. ¿Qué es incorrecto aquí? Cuando un poder colonial que se hunde promete un país que aún no está gobernando (se refiere a la Declaración de Balfour, anterior al mandato de la Sociedad de Naciones a Gran Bretaña. N.d.T.) a una nación cuya mayoría absoluta no vive en él, mientras ignora a la nación que sí lo hace, ¿qué otra cosa es sino colonialismo? Cuando se promete la mitad del país a menos de una décima parte de sus residentes, ¿qué es sino una terrible injusticia?

Es difícil de escuchar, pero es "la verdad". La Declaración de Balfour no se puede leer de manera diferente. ¿Y qué es más apropiado que pedirles a los británicos que se disculpen por ello y ahora se pongan de lado de los palestinos después de todos estos años de ser desalojados y desposeídos, comenzando con Balfour y continuando hasta este día?

El establecimiento de Israel sirvió al Occidente imperialista. Abbas tiene razón. Israel es visto como el último puesto avanzado occidental contra los salvajes árabes, tal como el régimen de apartheid de Sudáfrica fue visto por el mismo oeste como el último puesto avanzado contra los comunistas y los negros. Luego vino el Holocausto e Israel se convirtió en un refugio legítimo, justo, pero esto también fue a expensas de los palestinos. El mundo debería haberlos compensado librándolos de la ocupación de 1967 y otorgándoles los mismos derechos o un estado. De eso estaba hablando Abbas.

Abbas está lejos de ser el estadista perfecto. Él no es un demócrata. Es impopular, quizás corrupto, ciertamente patético en su insistencia en la solución de los dos estados muertos. Pero es el estadista palestino más pacífico y menos violento que se pueda imaginar. Es por eso que es tan peligroso para Israel. Esta es la razón por la cual Benjamin Netanyahu celebró su discurso, hecho eco por el coro nacional. Israel quiere que todos sean Yahya Sinwar (ex jefe militar de las brigadas Izz ad-Din al-Gassam, nuevo líder de Hamas en Gaza. N.d.T.). Haría la ocupación aún más conveniente.

Traducción: Dardo Esterovich