Categoría: Israel

Fuente: Haaretz    (18-08-2017)

Editorial

Prime Minister Benjamin Netanyahu at an event in Ashdod, August 13, 2017.El presidente de los Estados Unidos cree que no hay diferencia entre racistas, antisemitas, violentos y aquellos que protestan contra el racismo y el antisemitismo. En una conferencia de prensa, el presidente estadounidense, Donald Trump, condenó a los manifestantes en Charlottesville, Virginia, que protestaron por una marcha neonazi y dijo que había culpa de ambos lados. Llamó a los que protestaban contra los neonazis “alt-left”* y los acusó de "cargar garrotes". No todos eran neonazis, dijo: "Algunos eran muy buenas personas".

Incluso cuando después intentó retroceder de sus comentarios, consideró moralmente equivalentes a los neonazis y a la "izquierda" y optó por dar legitimidad a los supremacistas blancos.

El primer ministro Benjamin Netanyahu generalmente interpreta su papel de la manera más amplia posible; En lo que a él concierne es el primer ministro de todo el pueblo judío. Así es como actuó después de un ataque terrorista en París, cuando llamó a los judíos franceses a inmigrar a Israel, o cuando estuvo junto al presidente francés en una ceremonia que conmemoraba el 75 aniversario de la expulsión de los judíos de París.

Pero frente a las imágenes vergonzosas de Charlottesville - que llevó al presidente Reuven Rivlin a escribir, "La idea misma de que en nuestro tiempo veríamos una bandera nazi desfilar en las calles de la mayor democracia del mundo y el aliado más querido y más grande de Israel está casi más allá de lo creíble"- Netanyahu guardó silencio. Aparte de una débil condena -hecha antes de las observaciones de Trump- a las "expresiones de antisemitismo, neonazismo y racismo", decidió permanecer en silencio. El silencio de Netanyahu ante el antisemitismo sigue a su reunión en Hungría con el primer ministro húngaro, Viktor Orban, que durante ese período dirigía una campaña contra el magnate judío George Soros y que había elogiado al líder húngaro anatisemita durante la época del Holocausto Miklos Horthy,

Con su silencio sobre los comentarios de Trump y sus encuentros con líderes nacionalistas que albergan sentimientos antisemitas, Netanyahu está eligiendo cooperar con un ala de la derecha que cree en la pureza nacional y religiosa, un ala de la derecha que está trabajando para eliminar el orden liberal -que lucha por los derechos humanos, la separación de poderes- y busca una situación en la que todas las instituciones democráticas - tribunales, medios de comunicación, instituciones culturales, educativas y de la sociedad civil - estén todas subordinadas al gobierno. Netanyahu está poniendo a Israel en el lado oscuro de la historia.

*Trump usa la expresión “alt-left” –izquierda alternativa (que no existe)- para equiparar a los sectores progresistas con la extrema derecha agrupados alrededor de un conglomerado que se autodenomina “alt-right” –derecha alternativa-, un conjunto de ideologías de  extrema derecha de origen estadounidense que rechazan hasta a los propios conservadores por considerar que han asumido ideales progresistas. (N. del T).

Traducción: Dardo Esterovich