Categoría: Israel

 

 


 
{mosimage}Incluimos dos artículos sobre el Conflicto de Cercano Oriente. Una entrevista a Ahmed Yousef, consejero general del ministerio de Asuntos Exteriores de Gaza, y la opinión de  Shlomo Brom, Brigadier General (ret.), socio directivo de investigación en el Instituto de Estudios para la Seguridad Nacional (INSS) en Tel Aviv.

 Consideramos que merecen ser leídos  y analizados.

 

Fuente: Bbitterlemons.org  (6-7-09)

  .- El mundo debe involucrar a Hamas por Ahmed Yousef

   .- Intentemos incluir a Hamas por Shlomo Brom

                                      

Opinión Palestina

 El mundo debe involucrar a Hamas

 Por Ahmed Yousef*(entrevista)

 Bitterlemons: Hay en este momento mucho esfuerzo para reactivar un proceso político entre palestinos e Israel. ¿Puede tal proceso lograr algún avance sin alguna clase de participación de Hamas?

Yousef: No creo que ningún proceso político pueda resultar exitoso si no logramos una reconciliación nacional. Eso es lo primero, y luego nosotros, como palestinos, podremos decidir sobre el resto de los temas. Por muchos años Mahmoud Abbas (Abu Mazen) ha negociado con Israel, y de estas negociaciones nada ha logrado. No creo que alguien quiera continuar tales negociaciones.

Tenemos que lograr la reconciliación nacional. Entonces podremos decidir el curso, por ejemplo, si habrá negociaciones con Israel mientras continúe su política expansionista. Incluso Abu Mazen ha dicho que no dialogará con los israelíes mientras ellos estén construyendo asentamientos en la Margen Occidental. De modo, que por ahora, nadie desea discutir con los israelíes, ya sea Hamas o Abu Mazen. Nada ocurrirá al menos hasta que Israel detenga sus políticas expansionistas.


Bitterlemons: Parecería haber presión de los EE.UU. sobre Israel de que ponga fin a su expansión de asentamientos. ¿Cuan real cree usted que es esta presión?

Yousef: Es bueno escuchar que los EE.UU. esté tratando por primera vez de ejercer cierta presión sobre Israel, porque los asentamientos son el mayor obstáculo a cualquier solución. Cualquier posibilidad de un estado palestino desaparecerá si Israel continúa con su expansión de asentamientos. Es ahora la oportunidad para los EE.UU. de probar que aquellas estupendas palabras que escuchamos recientemente del presidente Barack Obama puedan realmente producir algún cambio. Necesitamos ver resultados tangibles sobre el tema de los asentamientos. Si los EE.UU. tienen éxito en esto, entonces la confianza de los árabes y musulmanes, que los EE.UU. pueden jugar un rol imparcial, será restablecido. Si tal confianza es concretada, entonces nosotros podremos tratar de darles a los americanos algún impulso para que asuman su rol de honestos intermediarios.

 Bitterlemons: ¿Qué puede hacer la comunidad internacional para promover las conversaciones por la unidad nacional en el Cairo?

Yousef: Los palestinos necesitan la reconciliación nacional. Sin la reconciliación no habrá gobierno reconocido y la división seguirá. De modo que todos deberían promocionar la reconciliación nacional. Tal reconciliación creará un gobierno que en primer lugar trabajará en implementar las próximas elecciones. Una vez que haya elecciones habrá un nuevo gobierno.

Yo no sé quien ganará las nuevas elecciones, pero es poco probable que alguien gane con una clara mayoría. Es probable que tengamos un gobierno de coalición. Quienquiera que ingrese a  tal gobierno le  debería ser permitido integrarlo, sin interferencia foránea alguna, y Hamas no puede aceptar ninguna interferencia foránea como la que hoy tenemos, con las condiciones impuestas por el Cuarteto. En este momento, esas condiciones son simplemente un obstáculo en el camino de una reconciliación nacional.

 Bitterlemons: ¿Qué tan importante sería si la comunidad internacional enviara una clara señal que incondicionalmente trataría con cualquier gobierno palestino?

Yousef: Hemos oído de muchas fuentes europeas y americanas que ellos tratarían con un gobierno de unidad nacional si nosotros acordamos en alguno.

 Bitterlemons: Pero nada de esto ha tomado estado público. La gente habla de  esto por versiones no oficiales o en reuniones personales, pero todavía no hay una clara posición pública.

Yousef: Esto es debido a que la administración Obama está todavía aferrado a aquellas tres condiciones del Cuarteto. Pero nosotros hemos oídos a través de canales no oficiales que si hay un gobierno de unidad y Hamas lo integra, los EE.UU. no interferirán, y ni cualquier otro debería hacerlo.

Fundamentalmente, esta es una postura injusta. Estas condiciones están destinadas a los palestinos, a pesar de que Israel no respeta la voluntad de la comunidad mundial o no respeta u honra acuerdos firmados con los palestinos. ¿Por qué debería el mundo actuar únicamente contra los palestinos, y no decir nada acerca de las violaciones israelíes?

 Bitterlemons: Recientemente, Khalid Mishaal apareció diciendo muy claramente que le resultaba grato el nuevo tono de los EE.UU. y que Hamas aceptaría un estado palestino con las fronteras previas a 1967, con Jerusalén como su capital y el derecho de retorno de los refugiados. ¿Cree usted que Hamas ha avanzado tanto como para convencer al mundo de que puede ser parte de un proceso político?

Yousef: Después de escuchar ese discurso el mundo debería abrir sus canales e intercomunicarse con Hamas en una seria discusión para alcanzar un acuerdo pacífico. Hamas ha mostrado suficiente flexibilidad ideológica para convencer al mundo que puede negociar con Hamas. Hamas es parte de la solución, no del problema. Si hay en Washington serias intenciones de resolver el problema palestino, este es el momento adecuado.

 Bitterlemons: En lo que respecta a ese discurso, ¿Qué tan diferente es la posición de Hamas de la posición de la OLP?

Yousef: Nosotros jamás hemos dicho que resignaríamos inajenables derechos palestinos, avalados por las resoluciones de las Naciones Unidas, incluyendo la Resolución 194. Nosotros hemos aceptado un estado con fronteras previas a 1967, pero el tema de los refugiados es un asunto que decimos debe ser parte de la solución y no puede ser desechado. El mundo necesita trabajar seriamente en esto. ¿Cual es la respuesta al derecho de retorno, como puede ser este tema tratado, y que debería ser hecho con los 6.5 millones de refugiados? Estas cuestiones deben ser respondidas en detalle.

Nuestra visión política están basadas en una tregua y hay muchos detalles a resolver. Pero en general, hemos aceptado un estado Palestino en las fronteras previas a 1967. Eso enviaría la señal que tenemos la intención de ayudar a la comunidad internacional colocar los cimientos para un arreglo pacífico del conflicto.-

Opinión Israelí

Intentemos incluir a Hamas

 Por Shlomo Brom

 Hamas representa un segmento significativo de la sociedad palestina, que es conservadora y religiosa. Resulta difícil establecer cuan grande es este segmento. En las elecciones del 2006 el 44.45 por ciento votó por la lista del Hamas. Ese porcentaje estuvo compuesto por partidarios muy leales conjuntamente con votos indecisos que cambian sus tendencias electorales frecuentemente. En la última encuesta de la PSR (Political Science Resources), Hamas fue apoyada por el 33 por ciento de los encuestados. Se puede suponer que por lo menos un tercio de los palestinos apoya generalmente a Hamas y sus políticas- un nivel de apoyo que no puede ser ignorado.

 Esto implica.

Primero, resulta dudoso si algún dirigente palestino sería capaz de concluir un acuerdo de status permanente sin Hamas. El Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas, por ejemplo, no pudo concluir un acuerdo con el Primer Ministro Ehud Olmert el pasado año, porqué no fue capaz de hacer las concesiones necesarias sobre temas sensibles, tal como la resolución del problema de los refugiados, sabiendo que un formidable adversario político utilizaría sus concesiones contra él. Las concesiones solo pueden ser hechas desde una posición de fortaleza política.

 Segundo, incluso si un acuerdo es concluido, Hamas puede echarlo a perder e impedir su implementación. Esta discusión se volvió particularmente válida después del golpe de estado de Hamas en Gaza en el 2007. Por lo tanto, ningún acuerdo Israel-OLP puede ser implementado en Gaza, Hamas puede utilizar su control para iniciar una escalada militar e impedir la implementación aún en la Margen Occidental. Hay también en Israel una seria preocupación que cualquier retirada de la Margen Occidental conduciría allí, tarde o temprano, a una toma del poder de Hamas, y en ese preciso momento el acuerdo no tendría valor alguno.

 Tercero, con este grado de apoyo, Hamas no está por desaparecer a la brevedad. El actual paradigma adoptado por el gobierno luego de la victoria electoral de Hamas en el 2006, combinando presión económica sobre Gaza con un apoyo al gobierno de Abbas en la Margen Occidental, está fracasando. El grado de apoyo a Hamas ha decrecido solamente en un modo limitado; realmente, el apoyo se ha incrementado nuevamente en la Margen Occidental después de los enfrentamientos en Gaza. De todos modos, estas fluctuaciones de apoyo político a Hamas no tienen un efecto real en la robustez de su control en Gaza.

 Esto explica el porqué incluir a Hamas en el proceso político es totalmente esencial. ¿Pero es esto posible? Yo razonaría que, desde que se integró al ámbito interno palestino, Hamas ha mostrado un claro interés en ser incluido en el proceso político; este interés fue solo aumentado cuando Hamas ganó las elecciones del 2006,  convirtiéndose de ese modo en gobierno. Esto está reflejado en el documento de los prisioneros y en el acuerdo Hamas-Fatah, que posibilitó el establecimiento de un gobierno de unidad nacional.  Ambos aprobaron negociaciones con Israel, a ser llevadas a cabo por el Presidente Abbas.

Entonces también, Hamas propuso la idea de un armisticio a largo plazo (“hudna”) con Israel. Esto se convirtió en la posición oficial del movimiento cuando Khalid Mishaal, el jefe del buró político de Hamas dijo en un discurso del 25 de junio que Hamas apoya el establecimiento de un estado palestino, a lo largo de las fronteras de 1967, con Jerusalén como su capital y una solución del problema de los refugiados basado en el derecho del retorno.

 Esta es la postura de negociación básica de la OLP, aúnque ésta difiere con alguna de las posiciones actuales de la OLP. Para Hamas esto genera un armisticio, no un final del conflicto. Durante las negociaciones con Israel, la OLP también aceptó interpretaciones e implementación de mecanismos para aquellos principios que Hamas no adhiere, tal como un intercambio de bloques de asentamientos de tamaño limitado y territorios de Israel a ser transferidos al estado palestino, así como soluciones factibles al problema de los refugiados que solo permitiría a un pequeño número de ellos retornar a Israel.

 

La posición de Hamas puede ser interpretada de dos maneras. Los partidarios del involucramiento de Hamas sostendrían lo que ellos señalan,  que la aceptación de Hamas de una solución de dos estados es  de hecho la manera de Hamas de bajar de su árbol ideológico. Hamas necesita tiempo y confirmación del logro de la solución de dos estados para modificar su ideología más adelante. Los oponentes del involucramiento razonarían que esta es una movida táctica de Hamas, dirigida a  obtener el reconocimiento de Occidente y finalmente provocar la retirada de la Margen Occidental, sin abandonar aún sus principios ideológicos, mientras mantiene la opción de reanudar más tarde la guerra con Israel.

Estas dos interpretaciones alternativas llevan a la última pregunta: ¿Incluir a Hamas en el proceso político sirve a los intereses de Israel? Mi respuesta es que vale la pena intentarlo, siempre que esto signifique incluir a Hamas pero no reemplazar a los actuales integrantes en el proceso. Solo la participación de Hamas nos permitirá determinar si realmente está reconciliado con la solución de dos estados y en ese momento  llegar a entender que esa solución resultaría mejor con un Hamas incluido y comprensivo.

Al principio, Hamas preferirá mantenerse al margen y dejar a la OLP negociar con Israel. Pero más tarde podría ser atraído a una participación más activa, dependiendo de la situación en la AP y la clase de relación entre los dos sectores políticos rivales.

Traducción: Israel Laubstein