Categoría: Internacionales
  
Fuente: La Vanguardia, Barcelona   (16-08-09)  
{mosimage}Llegó hace 20 años a Rusia y como un estudiante de intercambio tuvo que adaptarse a un nuevo país, una nueva cultura y un nuevo idioma. Se graduó en Pedagogía y con los años ha conseguido formar una familia junto a su mujer rusa, Anait, y prosperar como granjero y pequeño empresario. Habla ruso con fluidez, consiguió la ciudadanía y de no ser por un pequeño detalle, nadie diría que Joachim Crima, procedente de Guinea-Bissau (África occidental), no es ruso de los pies a la cabeza.
Con 37 años, su país de acogida le reserva ahora la prueba final. Joachim Crima o Vasili Ivanovich, como le llaman sus vecinos según la costumbre rusa de dirigirse a la gente por el nombre y el patronímico en señal de respeto, puede ser el primer jefe de distrito negro de Rusia si gana las elecciones locales en Srednaya Ajtuba, provincia de Volgogrado, el próximo 11 de octubre. Nunca una persona de raza negra ha resultado elegida en unas elecciones rusas, y muy pocas lo han intentado.

Su objetivo es harto difícil, pero Crima está poniendo empeño en una campaña donde, vestido con impoluta camisa blanca, promete luchar contra la corrupción y asfaltar las calles de los 18 pueblos y pequeñas ciudades de su región. "Nací en África, pero he vivido 12 años en este distrito y me siento prácticamente ruso. Tengo un hijo aquí y por eso no puedo ser indiferente a la suerte de esta tierra", explica para convencer a los escépticos.
Crima se gana la vida cultivando una granja de 20 hectáreas, donde planta sandías y melones que luego vende junto a una de las carreteras de la región. Su pequeño negocio da empleo a unas 20 personas. La prensa y la clase política rusas ya le ha encontrado un apodo, "el Obama de Volgogrado", en referencia al actual presidente de Estados Unidos, el primero de raza negra en la historia de ese país.
Joachim Crima se encontrará con obstáculos tal vez insalvables en su incipiente carrera política. Además de su falta de experiencia, tendrá que hacer frente a la realidad de ser un hombre de raza negra en Rusia, un país donde los estereotipos racistas están muy impregnados en la sociedad. En los últimos años se han registrado numerosos ataques xenófobos contra inmigrantes. En los primeros seis meses del 2009, 36 personas han fallecido como consecuencia de ataques racistas en Rusia, según datos del grupo de derechos humanos SOVA. En el mismo periodo, otras 171 han resultado heridas. De momento, a Crima el color de su piel no le preocupa. Asegura que la gente le tiene que respetar por su esfuerzo y por lo que consiga. Está convencido de que el racismo, "que está en todas partes", terminará desapareciendo tarde o temprano.
De hecho, está utilizando expresiones típicas rusas que en otras latitudes podrían parecer denigrantes y políticamente incorrectas. "Estoy preparado para trabajar de sol a sol para resolver los problemas de la gente. En otras palabras, estoy preparado para arar como un negro", repite una y otra vez, no en vano este es uno de los eslóganes de su campaña.
Además de interés mediático, el caso del Obama de Volgogrado ha despertado también la sospecha. Afiliado al partido pro-Kremlin Rusia Unida, participa sin embargo en las elecciones como independiente. No son pocos los observadores que ven en los sueños de Vasili Ivanovich la típica maniobra del poder para controlar el voto de protesta y, al mismo tiempo, restar apoyos a las fuerzas políticas rivales.
"Atraerá hacia sí la simpatía de muchos para asentar al actual poder. Y como consecuencia, nosotros perderemos votos", se lamentan en las filas del Partido Comunista y de Rusia Justa, los principales rivales del partido oficialista Rusia Unida. Joachim Crima considera que Rusia es una gran potencia y se confiesa un ferviente admirador del primer ministro, Vladimir Putin.
Vasili Crima sabe que muchos se ríen de su osadía. Pero él no tira la toalla. "Dejen que la gente decida quién gana", sentencia.