Categoría: Comunitarias

 Fuente: Miradas al Sur   (15-06-2014)

A casi dos décadas del atentado a la AMIA, habla el juez que tiene la causa:“Yo, en lo personal, a la pista iraní la considero una hipótesis todavía, a punto tal de que ordeno las capturas internacionales al solo efecto de obtener las declaraciones indagatorias porque no tengo otro elemento de juicio más importante”, dice a Miradas al Sur el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, quien hace un par de semanas mandó nuevamente a juicio oral al reducidor de autos Carlos Alberto Telleldín.

Esta semana, la Sala I de la Cámara Federal, rechazó un recurso presentado por el abogado Carlos Alberto Telleldín contra el fallo que consideró delito de lesa humanidad el atentado contra la AMIA el 18 de julio de 1994. Con la firma de los jueces Eduardo Farah y Jorge Ballestero, la Sala I de la Cámara avaló el carácter de delito de lesa humanidad del atentado contra la mutual judía, luego de que días atrás el juez federal Rodolfo Canicoba Corral enviara nuevamente a juicio oral al reducidor de autos Carlos Alberto Telleldín, acusándolo de haber entregado la camioneta Renault Trafic utilizada como cochebomba y le imputó ser “partícipe necesario” de homicidio agravado por odio racial oreligioso y por haber causado un peligro común para la sociedad, encuadrado en delitos de lesa humanidad .

–¿Por qué la causa Amia es considerada delito de lesa humanidad?

–Eso lo declaré yo, porque el atentado reúne los requisitos de los pactos internacionales como para ser considerado con esa tipificación, porque es un atentado contra un grupo por razones étnicas o religiosas. Esa fue una decisión mía, no pedida por el fiscal y reúne los requisitos necesarios: es un atentado terrorista que reúne los requisitos estipulados en los Protocolos posteriores a los Juicios de Nüremberg contra los jerarcas del nazismo. Esos Protocolos posteriormente adquirieron el rango de Pactos a los que la Argentina adhiere.

–¿Puede declararse delito de lesa humanidad aunque no estén debidamente identificados los autores?

–Obviamente, porque el autor es una parte de la teoría del delito. Usted puede tener un robo –agravado porque se rompió una pared–, y para eso no necesita tener identificado al autor. Si el hecho tiene las características que tiene que tener para una calificación determinada, en casi todos los delitos –con algunas excepciones– se puede establecer la calificación del hecho sin tener al autor.

– En este sentido, la Cámara le dio la razón frente al pedido que formulaba la defensa de Telleldín…

–Telleldín ya fue sometido a juicio y en 2004 fue absuelto por el Tribunal Oral Federal 3, que declaró nula la causa por irregularidades durante la instrucción del sumario, a raíz que aquel habría inculpado a un grupo de policías bonaerenses luego de recibir un pago para dar esa versión. Pero en mayo de 2009, la Corte Suprema de Justicia ordenó la reapertura de la causa y pidió profundizar la investigación sobre la “conexión local”. La causa volvió a Casación y Casación me la mandó a mí. Nadie detalló cuáles eran las piezas que quedaban sanas y cuáles las que quedaban nulas. Yo tuve que hacer ese trabajo y resolví cuáles eran las piezas afectadas por la nulidad y cuáles no. Ahora lo que se hizo es la elevación a juicio oral. Ninguna de las peticiones de Telleldín han prosperado. Había tachado las resoluciones de diez maneras diferentes y no prosperó ninguna.

–Por otro lado, en el caso particular del memorándum de entendimiento con Irán que fue declarado inconstitucional, usted había evitado expedirse indicando que era una cuestión abstracta…

–No es exactamente así. Lo que yo dije era que el ampara –presentado por las instituciones judías–, no era procedente para pedir la inconstitucionalidad de una ley. Tanto la Doctrina como la Corte no admitía el amparo para este tipo de cosas porque es un juicio sumarísimo, sin posibilidades de contradicción, etc. Yo dije que no era el camino, y tampoco había razones de urgencia porque yo lo estaba resolviendo ocho o diez meses después de que se planteara la cuestión, y no había sucedido nada que justificara la urgencia. Y además dije que por el momento ni siquiera estaba en vigencia, lo cual convertía la cuestión en abstracta.

–¿Y en lo que respecta a la cuestión de fondo?

–Yo había declarado la constitucionalidad del memorándum, es decir que los que leyeron el fallo de la Cámara leyeron mal o no lo entendieron.

–¿Cuál es su punto de vista sobre el debate –propiciado por las instituciones judías–, sobre la posibilidad del juzgamiento en ausencia a los cinco iraníes señalados por la Justicia de perpetrar el atentado?

–La idea del juzgamiento en ausencia me parece un dislate, contrario a toda la tradición jurídica argentina de toda la vida. Los jueces federales que llevamos mucho tiempo en esto, estamos cansados de rechazar pedidos de extradición de países que han dictado condenas en ausencia. Me parece muy difícil cambiar todo esto, sin una importante reforma legislativa. Por otro lado, a medida que nosotros rechazábamos los pedidos de extradición, se llegó a pactos en los que los países se comprometían a juzgarlos nuevamente. Esto cambió la doctrina de la Corte y en esos casos se empezó a conceder. Si esto fuera así, no le veo la practicidad como no sea seguir vendiendo espejitos de colores, porque sino se va a limitar a una declaración unilateral Argentina, no va a tener ningún efecto práctico.

–Al elevar la causa a juicio, usted sostiene que la Trafic fue llevada al edificio de la calle Pasteur 633 de la Ciudad de Buenos Aires y “tras subir a la acera, detonó la carga explosiva que llevaba en su interior, estimada, en su equivalente en TNT, entre 300 y 400 kilogramos”. ¿La base de la acusación contra Telleldín es por haber entregado la Trafic que se utilizó como coche-bomba?

–Sí. Eso puede merecer distintas calificaciones: se lo puede considerar partícipe necesario, encubridor, participación secundaria. Es haber entregado –según alguna versión–, a sabiendas; según otra, sabiendo solamente que la entregaba para la comisión de un delito.

–¿Qué opina usted sobre las falencias de la investigación respecto de la conexión local?

–Yo creo que tanto en lo que se refiere a la pista local como a la pista siria, es un trabajo que el fiscal nos debe, porque yo, en lo personal, a la pista iraní la considero una hipótesis todavía, a punto tal de que ordeno las capturas internacionales al sólo efecto de obtener las declaraciones indagatorias porque no tengo otro elemento de juicio más importante. Pero además, está la pista siria y la conexión local…

–Pero dentro de la conexión local, ¿no hay una pista carapintada?

–No, yo creo que esas pistas fueron anuladas o no llevaron a ninguna parte.