Categoría: Comunitarias

 Fuente: Infonews   (16-05-2014)

El juez Eduardo Farah, uno de los dos integrantes de la Sala 1 de la Cámara Federal porteña que ayer declaró la inconstitucionalidad del memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán, habló esta mañana en exclusiva con Radio Vorterix.

“Entendí, del mismo modo que mi colega Ballestero, que el Ministerio de Relaciones Exteriores, cuando negoció con Irán, se excedió en las facultades constitucionales que tenía de manejar las relaciones exteriores porque en lugar de tratar de solucionar el conflicto que existía con Irán en torno a una serie de pedidos de extradición, de producción de pruebas y de asistencia judicial que habían sido pedidos por el juez de la causa y que habían sido rechazados a lo largo del tiempo, se estableció una comisión paralela que tenía funciones parecidas a las del juez argentino en cuanto a recolección de la evidencia e interrogación de los imputados”, explicó el magistrado en una entrevista con el programa Guetap.

Y agregó: “La facultad de manejar las relaciones exteriores son del Ejecutivo a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, pero en el caso de una causa judicial esas facultades no pueden invadir la causa judicial. No pueden convenir cosas con otro Estado cosas que van a influir después en la decisión del juez en un sentido o en otro”.

Al indicar en detalle cuáles fueron los problemas que encontró en el texto del acuerdo, Farah precisó: “Si la comisión determinaba que no había pruebas suficientes respecto a uno de los acusados, el juez argentino, de acuerdo a los términos del memorándum, tenía que tener en cuenta esas recomendaciones. Los términos en los cuales estaba escrito sugerían o que el juez seguía obligadamente las instrucciones comisión de la verdad o las desobedecía y exponía a la Argentina al incumplimiento de un tratado internacional, con la responsabilidad que implica”. Y resumió: “El juez aparecía subordinado la comisión”.

“Lo que se hizo en el escrito más allá de las intenciones, fue crear una comisión especial que tiene facultades similares a las que tiene el juez de la causa. Entonces, se le está sacando al juez de la causa su función para que la responsabilidad de ciertos acusados la decidan otros y no el juez. Por ende, no tiene intervención el fiscal ni las víctimas. Y no podíamos dejarlo pasar”, manifestó el juez.

De todas maneras, Farah reconoció que “si bien la declaración de inconstitucionalidad despeja el camino para que la investigación pueda seguir sus cauces naturales en la Justicia argentina, se vuelve a la situación previa a la firma del memorándum, con lo cual muchos avances no hay”.

Por último, el camarista negó haber recibido presiones. “La decisión ya estaba tomada desde hacía unos días. Yo no vi a esta persona (nota: un funcionario del Ejecutivo visitó la Cámara a horas de conocerse el fallo); me enteré después de que había estado. Creo que habló con la secretaria de la Cámara pero no pidió hablar conmigo. No tuve ninguna presión para fallar ni en un sentido ni en otro. El fiscal y la comunidad judía también fueron muy respetuosos. Hicimos lo que entendíamos que correspondía.