Categoría: Comunitarias

Fuente: El Argentino.com           (26-10-09)

El fiscal que investiga el atentado contra la mutual judía solicitó al juez Ariel Lijo que indage al ex Procurador de la Ciudad de Buenos Aires por el delito de coacciones agravadas. Según relató, el ex funcionario amenazó con “tirarle a toda la dirigencia encima” si seguía investigando a Galeano y Beraja.

Nisman denunció que Zbar instó a que renuncie a la investigación.

El fiscal que investiga el atentado contra la sede de la AMIA Alberto Nisman, solicitó hoy al Juez Federal Ariel Lijo que indage y dicte el procesamiento del ex Procurador de la Ciudad de Buenos Aires Agustín Zbar, en orden al delito de coacciones agravadas.

El hecho, que prevé una pena de 5 a 10 años de prisión, ocurrió el 22 de mayo pasado, oportunidad en la que Zbar, quien se presenta como uno de los candidatos a presidir la DAIA y es un confeso defensor de lo actuado en la causa por el destituido ex juez Galeano y los ex fiscales Mullen y Barbaccia, amenazó al fiscal con “tirarle a toda la dirigencia encima” para el caso que siguiera acusando a Galeano, los fiscales y Beraja y lo instó a renunciar a su cargo, ya que si no lo hacía él se encargaría que terminara destituído.

Luego de investigar el hecho, se acreditaron todas las circunstancias expuestas por el Nisman en su denuncia, resultando relevantes en tal sentido la comprobación documental de todos los llamados que el fiscal denunció que se efectuaron, el contundente testimonio vertido por el abogado de un grupo de Familiares, Julio Federik, quien fue testigo de la amenaza y corroboró todas sus afirmaciones, y el informe de las empresas telefónicas, que no solo acreditaron la existencia del llamado amenazante efectuado por Zbar el día y hora en que Nisman dijo que ocurrió, sino que además lo ubicaron en un teléfono público situado a apenas 2 cuadras de donde tiene el estudio jurídico el acusado.

“Las circunstancias de modo, tiempo y lugar evidenciadas en el relato de Federik resultan una vivencia elocuente de la forma en que el testigo percibió los hechos por sus sentidos. Brindó detalles de cómo se llevó adelante la amenaza, el estupor y zozobra que este hecho me provocó y puso énfasis en señalar que, luego de cortada la comunicación, fue Federik quien me instó a que anotara en un papel una a una las agresivas y amenazantes palabras utilizadas por el querellado Zbar, lo que me ha permitido recrear, con una alta precisión, hasta los más pequeños pormenores del diálogo telefónico. En otras palabras, el testigo corroboró una por una, las afirmaciones efectuadas en la querella”, sostuvo Nisman en su presentación efectuada ante el Juez Federal Ariel Lijo.

En otro de los párrafos, sostuvo textualmente el fiscal: “No sólo se acreditó que Zbar fue mendaz en su versión espontánea que rindió en el sumario, al negar la existencia de llamados que yo previamente le efectué y cuya existencia los informes de las compañías telefónicas acreditan acabadamente, con notable coincidencia hasta en los horarios denunciados, sino que, a la par de la mendacidad del acusado, todas y cada una de las circunstancias que denuncié en la querella se han ido acreditando”.

Nisman no descartó en modo alguno que el resultado de pruebas ya ordenadas agrave aún más la situación de Zbar, pero entendió que los elementos de juicio ya reunidos eran más que suficientes para ordenar el procesamiento de Zbar de manera inmediata.

Hace pocos días, y conforme informó ampliamente un matutino porteño, Zbar fue también acusado en la Auditoría General de la Nación y denunciado por haber demorado por más de tres meses una actuación vinculada con la causa de los medicamentos falsos, que investiga el juez federal Norberto Oyarbide.