Categoría: Historia

Fuente: MILIM N° 112   (31-01-11)

31 de enero de 1943

 Hace hoy 68 años, el día 31 de enero de 1943 el Mariscal Friedrich Von Paulus, Comandante del 6º Ejército Alemán en Stalingrado, junto a su Estado Mayor, se rindió al ejército ruso. Las tropas alemanas, copadas en el área de Stalingrado, se habían convertido desde el comienzo de la batalla de sitiadoras en sitiadas, y el mariscal alemán Friedrich von Paulus debió rendirse después de ser aniquilado el grueso del 6º ejército germano.

El Coronel General Rokossovsky, jefe de las operaciones rusas, recibió la rendición.

Rendición  del Mariscal von Paulus

Stalingrado fue la batalla más sangrienta en la lucha ruso-germana; constituyó el primer gran triunfo de los aliados en última guerra mundial. La magnitud de la derrota la muestra el hecho de que en la misma Alemania, en lugar de restarle importancia, decretaron duelo nacional. A partir de ese momento, el desarrollo de la guerra comenzó a cambiar, favoreciendo a los aliados. Los ejércitos alemanes habían llegado a la culminación de su poderío y comenzaban a declinar, en el otro bando, por el contrario, la capacidad guerrera se acrecentaba enormemente de día en día. 

Las consecuencias de esta catástrofe nazi fueron inmensas. Por primera vez, Alemania perdía la iniciativa de la guerra y tenía que colocarse a la defensiva. Por otra parte, perdió más de medio millón de tropas e incontables recursos mecánicos que no podía reemplazar con la misma facilidad que lo hacía la URSS, aun a pesar de sus propias bajas (más terribles incluso que las alemanas).

Se inicia la contraofensiva rusa que expulsara a los nazis de la URSS, y de Europa. Para la Wehrmacht la campaña fue la más desastrosa de la guerra y de la historia militar alemana. El Mariscal de Campo Milch, calculó que se habían perdido 488 aviones de transporte y 1.000 miembros de las tripulaciones solamente durante el "puente aéreo" para abastecer al sitiado 6º ejército, sin contar las pérdidas de bombarderos y cazas durante toda la campaña.

El VI Ejército y el 4. Ejército Panzer, habían sido aniquilados. Desde el inicio de la Operación Urano, habían muerto unos 60.000 hombres y cerca de 130.000 habían sido capturados, sin contar las bajas antes de la Operación Urano, la destrucción de cuatro ejércitos aliados (rumanos e italianos), la derrota de la Operación Tormenta de Invierno y las inflingidas por la Operación Pequeño Saturno. En total, las tropas de eje perdieron más de medio millón de hombres.

El Ejército Rojo sufrió 1.100.000 bajas durante la batalla de Stalingrado, de los que 485.751 fueron muertos. Las perdidas en material fueron inmensas e incalculables

Era ya el principio del fin del dominio nazi.

Los invasores nazis desde junio de 1941, habían asesinado mediante los Einztsgruppen (equipos móviles de matanza) y los batallones militarizados de oficiales de la policía iban detrás de las líneas alemanas para llevar adelante operaciones de asesinato en masa de judíos, gitanos y oficiales del partido comunista y del Estado Soviético. Las unidades alemanas de las SS y la policía, con el apoyo de unidades de la Wehrmacht y de la Waffen SS, asesinaron a más de un millón de hombres, mujeres y niños judíos junto con cientos de miles de otras personas

Fuente: United States Holocaust Memorial Museum. Enciclopedia Libre Universal