Categoría: Historia

Fuente: La Gazeta, Tucuman   (15-07-10)

Entrevista a Raanan Rein

 La historiografía tradicional -a decir de Raanan Rein, profesor de historia española y latinoamericana de la universidad de Tel Aviv (Israel)- da cuenta de una relación hostil entre los ciudadanos judíos y el peronismo. Esto, según explica, responde a múltiples causas. "Por un lado, tras la II Guerra Mundial, dudaban de todo dirigente militar nacionalista con rasgos de líder, pues recordaba los regímenes fascistas europeos. Por otro, a raíz del apoyo de distintos grupos nacionalistas y del establishment de la Iglesia católica. Finalmente, porque la mayoría de los judíos argentinos eran de clase media y, como tales, sospechaban de un movimiento que se identificaba con la clase trabajadora", puntualizó.

 

Rein -que disertará hoy, desde las 19, en el Archivo Histórico de la Provincia (25 de Mayo 487)- optó por recorrer otro camino, y planteó la hipótesis de que, en realidad, los judíos y el movimiento iniciado por Juan Domingo Perón mantenían otro tipo de vínculo. "Desafío el mito acerca de la hostilidad de los judíos hacia el peronismo. Es cierto que las instituciones mantenían sus reservas, pero sectores importantes apoyaban al primer peronismo. Tras la caída de Perón, en 1955, la dirigencia de instituciones judías se esforzó sistemáticamente en borrar de la memoria colectiva aquel apoyo", dijo.

El historiador mencionó gremialistas judíos que apoyaron al peronismo. "Varios dirigentes obreros cumplieron un rol importante: Angel Perelman, fundador y primer secretario general de la UOM; Rafael Kogan, secretario general de la Unión Ferroviaria; Abraham Krislavin, que fue subsecretario en el Ministerio de Comercio Interior, y David Diskin, ambos del sindicato de Empleados de Comercio, entre otros", enumeró. Pero aclaró que el apoyo de judíos a Perón no llegó sólo desde la clase obrera: "mucha gente no lo sabe, pero el equipo editorial del suplemento cultural del diario ’La Prensa’, cuando pasa a manos de la CGT, estaba integrado por intelectuales judíos".

Rein también cuestionó la tesis de que los vínculos entre Israel y de la Argentina, durante los Gobiernos de Perón, eran malas. "Perón hizo esfuerzos para estrechar las relaciones entre el naciente Estado judío y la Argentina. Y este fue el primer país latinoamericano en instalar una embajada en Tel Aviv; y en 1950 se firmó un acuerdo comercial de importancia entre estos países. En varios discursos, Perón y Evita rechazaron el antisemitismo", afirmó.

Nazis en el país
Respecto de los presuntos vínculos entre Perón y jerarcas nazis, Rein sugirió otra perspectiva. "Es cierto que criminales de guerra entraron a la Argentina tras la Segunda Guerra Mundial; pero de ahí a hablar de una red de agentes argentinos en Europa, en busca de nazis para facilitarles el ingreso al país, hay una distancia. No creo en la teoría del esfuerzo sistemático de Perón por reclutar nazis y dejarlos entrar al país: este no fue el único país donde entraron", dijo.

Finalmente, agregó que en grupos como Montoneros o similares también militaron ciudadanos judíos. "Esta bien claro que la radicalización de la juventud argentina entre fines de los 60 y principios de los 70 afectó a todos los ciudadanos, incluso a los de origen judío. No debe sorprender que entre quienes optaron por las armas también haya habido judíos. La presencia de estos en Montoneros es un hecho documentado", manifestó.