Categoría: Editorial

Fuente: Revista CONVERGENCIA M° 48   (5-12-2012)

EDITORIAL

Estamos al final de un año donde la crisis del mundo desarrollado finalmente se ha hecho sentir seriamente en nuestro país provocando una desaceleración del crecimiento, la persistencia de una inflación  producto del abuso de la posición dominante en el mercado de los sectores más concentrados y un leve aumento de la desocupación  del orden del 0,5% que se ha deslizado en su mayor parte hacia la subocupación. El gobierno ha resistido las fuertes presiones del establishment nacional e internacional para aplicar medidas de ajuste que hubieran afectado al nivel de salarios y el empleo; por el contrario homologó paritarias que significaron equiparar, y en algunos casos superar, la inflación real –no la del INDEC-. Tampoco transitó el camino de una devaluación, sino que continuó con el tipo de cambio administrado agregándole desde fines del año pasado, un estricto control en la venta de dólares lo que le permitió mantener el nivel de reservas necesarias para las importaciones imprescindibles para la marcha de la economía y el pago de los compromisos de la deuda, como el que tendrá lugar el 15 de diciembre una vez superado el obstáculo que significó el descabellado fallo del juez Griesa de Nueva York.

 Este año tuvo momentos complejos ya que en una parte de la sociedad las medidas del gobierno tendientes en lo fundamental a proteger a las clases más vulnerables –con aciertos y errores, pero seguramente mal comunicadas en algunos casos-, provocaron quejas en algunos sectores sociales, especialmente en la clase media y media alta que vieron alterados sus usos y costumbres, que derivaron en las importantes movilizaciones en la Capital Federal y grandes ciudades del interior el 8 de noviembre. Es cierto que entre los que se manifestaron había sectores de la derecha neoliberal responsables de la crisis del 2001, procesistas con Pando a la cabeza, exasperados e incluso violentos que agredieron a periodistas, pero la mayoría tenía reclamos legítimos como la inflación, la seguridad y otros  a los que el gobierno debería prestarle atención. También se puso en evidencia que los manifestantes se sentían huérfanos de representación politica que los contengan ya que no faltaron las críticas a la oposición.

El paro del 20 de noviembre convocado por la CGT que lidera Moyano y la CTA de Michelli, ambas opositoras la gobierno que representan aproximadamente el 30% de los trabajadores sindicalizados, tuvo repercusión más por los cortes y bloqueos de accesos a las ciudades que por los gremios que efectivamente pararon. Habría que ver qué impacto hubiera tenido ese paro sin esos bloqueos. El reclamo con respecto al mínimo no imponible es legítimo y el gobierno anunció que el año que viene lo va a considerar.

Si algo se desprende de estas movilizaciones es que las mismas se llevaron a cabo con absoluta libertad, sin represión, lo que habla de la madurez de la democracia en nuestro país.

Internacionales

Cada vez va siendo mayor la convicción transmitida por importantes referentes académicos respecto a la economía globalizada, que la desocupación y el empobrecimiento presente en la actualidad en  el panorama recesivo europeo, y que se agudiza en particular en España, no debería ser la consecuencia inevitable por efecto de la crisis económica allí instalada. Según su autorizada opinión más bien parecería ser una herramienta del ajuste a la que recurren los tomadores de decisión de los países que integran la Unión Europea, tratando de transferir al conjunto de la  sociedad los costos debidos  a errores cometidos por los clásicos grupos financieros allí instalados, en su insaciable afán en aumentar sin reparos su tasa de acumulación de ingresos.

España es hoy un ejemplo de estas construcciones.

Madrid acaba de comunicar que la desocupación en el país gobernado por Mariano Rajoy superó el 25% por primera vez en la era democrática. Uno de cada cuatro españoles no trabaja y hay ya casi dos millones de hogares donde ninguno de sus miembros tiene empleo. El país ya es el más inequitativo de los 27 de la Unión Europea.

Lo que se está viendo ahora con mayor nitidez es que cuando más se procede a ajustar, mayor es la asfixia de la economía, claramente evidenciado por la estancada Grecia. Sucede que los gobiernos europeos que comparten la moneda común tienen las manos atadas para utilizar la devaluación como herramienta que mejore su frente externo y la productividad de sus economías. Por lo tanto, buscan alternativas que garanticen esos objetivos; entre ellas la ejecución de una forma de devaluación interna que brinde un efecto similar pero a través de la reducción de costos. Es aquí donde aparece el recurso de la  desocupación. La presencia tan fuerte de la desocupación en el continente europeo no es en absoluto neutral porque disciplina a quienes aún están dentro del sistema. Las protestas en Francia para defender las 35 horas semanales apenas si lograron apoyo.

Por esa misma tubería del temor se van los límites horarios, las demandas de mejoras salariales y los restos del Estado benefactor logrado.

Israel

Apenas concluida la contienda electoral en los EE.UU., y con llamativa puntualidad, ha tenido lugar y durante ocho días, esta mini guerra en la Franja de Gaza, repitiendo esta vez con menores pérdidas de vidas, pero igual brutalidad, lo ocurrido hace cuatro años. La explicación israelí de que el bombardeo sobre la Franja se produjo como reacción a los misiles lanzados por los palestinos a las poblaciones del sur de Israel, parecerían ser parte de la verdad. Llama la atención, de acuerdo a lo informado por personas adheridas a entidades pacifistas a medios de comunicación israelíes, de que previo a esta mini guerra, el gobierno israelí y Hamas venían analizando una tregua a largo plazo,  conversaciones en la que ellos estaban actuando como intermediarios, un hecho que  corrobora las dudas de cuales habrían sido los verdaderos motivos de la acción militar emprendida por Israel. Más aún  cuando uno de los participantes más activos en el diálogo, un líder militar de la organización que gobierna  la Franja de Gaza, fue ultimado en una clásica eliminación selectiva llevada a cabo por la aviación israelí. A partir de este hecho la cantidad de misiles disparados por Hamas creció exponencialmente y también los bombardeos israelíes.

 Una de las variantes que ha tenido la situación en esta conflictiva región es el cambio de orientación que ha tenido la dirección de Hamas luego de este enfrentamiento, cambiando su orientación pro iraní y pro siria, plegándose a la línea  que sustenta el presidente egipcio Mohamed Morsi, dirigente de la Hermandad Musulmana que hoy gobierna Egipto y que ha desempeñado un rol fundamental en el logro de la tregua actual. Quizás, con este nuevo giro de la dirigencia de Hamas  sea el momento propicio en que Israel,  en vez de pensar en contundentes gestas militares como método de disuasión, debiera tratar de  reiniciar las conversaciones con toda la dirigencia palestina, tratando de incorporar para lograr un definitivo acuerdo, a este sector hasta ahora negacionista de los palestinos. Como seguramente diría Yitzhak Rabin, el mártir por la paz de Israel y del Medio Oriente, la verdadera paz se alcanza dialogando con el más férreo enemigo.

El pedido de legitimación nacional como estado observador no miembro que el gobierno palestino de Ramallah había elevado a la Asamblea General de las Naciones Unidas, fue aprobado por abrumadora mayoría de 138 votos contra 9 rechazos y 41 abstenciones en la sesión plenaria llevada a cabo el 29 de noviembre último, lo que legitimó a Abbas como un interlocutor a tener en cuenta en futuras negociaciones de paz.

Comunitarias

Las elecciones en la DAIA terminaron con el triunfo de la lista encabezada por el Dr. Julio Schlosser que deberá conducir a la entidad política de la comunidad por los próximos tres años. Casi los mismos contendientes que se enfrentaron en la DAIA parece ser que volverán a competir por la conducción de la AMIA en abril del año próximo, pero en elecciones que tienen características totalmente distintas ya que en la DAIA votan las Instituciones adheridas a través de sus representantes, mientras que en la Mutual votan todos los socios en condiciones de hacerlo lo que le otorga un valor democrático superior y una representatividad con mayor grado de legitimidad. En este número dos notas se refieren a estos acontecimientos.

Siguen en el mayor hermetismo las conversaciones entre el gobierno nacional y el de Irán tendiente a buscar un encuadre jurídico aceptable para las partes, que le permita a la justicia de nuestro país avanzar en el enjuiciamiento de los iraníes acusados de haber tenido participación determinante en el atentado a la AMIA. Es de espera que no se trate de una maniobra dilatoria y no se desvirtúen los objetivos que llevaron a estas conversaciones.