Categoría: Editorial

Fuente: Revista CONVERGENCIA N° 47    (10-09-2012)

Editorial

El comienzo de un nuevo año judío, en este caso el 5773, es considerado por la tradición como un tiempo de reflexión e introspección. Nada mejor entonces, que hacer algunas reflexiones sobre nuestra realidad comunitaria, realidad que dista mucho de ser promisoria. Lo que se puso en evidencia ante la imposibilidad de elegir la Comisión Directiva de la AMIA, con los resultados de las elecciones de abril de 2010 -como consecuencia de la paridad de representantes en la Asamblea Electoral-, se ha ido profundizando con nuevos desencuentros ocurridos durante este año, algunos de ellos de suma gravedad.

Nos referimos a: 1) la censura practicada por las autoridades de la AMIA impidiendo a los familiares a hacer uso de la palabra en el acto del último 18 de julio; 2) las repercusiones de la nota de Marcos Aguinis en La Nación donde banalizó al holocausto, lo que provocó una gran conmoción no solo por el contenido del escrito sino por el silencio de la dirigencia o por que reaccionó tarde y mal, provocando la renuncia del Secretario General de la DAIA y otros integrantes de la CD; 3) las peripecias de la elección de autoridades de la OSA, con realineamientos pragmáticos de distintas fuerzas y dentro de una misma fuerza en función de intereses personales, peripecias que se están trasladando a las elecciones de noviembre para renovar autoridades en la DAIA -tan poco representativas como siempre- donde además ha aparecido un factor perturbador por la presunta promoción de la candidatura de un funcionario político actualmente en ejercicio en el gobierno de la Ciudad. En todos estos acontecimientos ha tenido una participación relevante el Bloque Unido Religioso y su referente el rabino Levin cuyas declaraciones públicas, en términos excedidos, merecieron rechazos de amplios sectores. Y seguramente, el punto álgido será la disputa electoral en la AMIA de abril del año que viene, por el carácter masivo de los participantes que la transforma en la única verdaderamente democrática en la comunidad.

¿Qué nos dice todo esto? Se confirma que la comunidad no es un conglomerado uniforme, pues tiene distintos componentes con vivencias y aspiraciones propias, diversas y legítimas y que los llamados a una presunta unidad comunitaria abstracta, agitando peligros de otras épocas, no contemplan esta realidad. Solo cuando esta diversidad se pueda desplegar en toda su magnitud será posible la unidad consciente y aceptada por una sustancial mayoría.

Nacionales

En el editorial del número anterior decíamos que los efectos de la crisis ya se estaban sintiendo en nuestro país. El gobierno ha profundizado las medidas de control cambiario, especialmente en la venta de dólares para viajar, poniendo una serie de trabas burocráticas, además de las correctas trabas de carácter fiscal, que han irritado a una parte de la clase media. Igualmente ocurre con las importaciones, lo que ha creado dificultades logísticas a empresas que necesitan insumos externos para su funcionamiento. Reconociendo las dificultades de implementación, es de esperar que estos cuellos de botella se solucionen rápidamente para no afectar los puestos de trabajo, para cuya conservación, como política contra-cíclica, el gobierno destina numerosos recursos, tales como los recientemente implementados créditos para la construcción de la vivienda propia que ha arrancado con mucha demanda y que es de desear que tenga pleno éxito para no repetir el fracaso -quizá el más resonante de la gestión del actual gobierno- del plan anterior basado en el importe del alquiler para el pago de las cuotas hipotecarias.

Pese a estas dificultades, se han cerrado casi todos los convenios colectivos de trabajo y fijado por el Consejo de Salarios el nuevo Salario Mínimo Vital y Móvil. Dándose así continuidad a una política, con las objeciones que se le pudieran señalar, que la distingue de los países en plena crisis, con reducción de salarios y beneficios sociales.

Otro hecho trascendente es la nacionalización de la imprenta ex Chicone con lo cual el Estado recupera la autonomía para la impresión del papel moneda. El lado poco claro de esta saga debe seguir su curso en la justicia la que debe investigar y actuar con total transparencia y sin interferencias de ninguna naturaleza.

También la ampliación de derechos ha ganado amplio espacio con la discusión pública en el Congreso de las reformas a los códigos civil y comercial, un acontecimiento trascendente que debe ser festejado. Nuestro país está a la vanguardia en estos temas como lo atestigua la aprobación el año pasado de la ley de matrimonio igualitario. Lamentablemente vuelven a surgir las resistencias de los sectores más conservadores de la sociedad fogoneados por algunos referentes de la jerarquía de la iglesia católica.

Internacionales

Los ajustes están llevando a media Europa a la recesión y generando una legión  de desocupados que no cesa de aumentar. Según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas de la Comisión Europea (Eurostat), julio cerró con 25,1 millones de desempleados en los 27 países que integran la Unión Europea, un 10,4% de la población activa. Y si sólo se tiene en cuenta a los 17 países que comparten la moneda común, la Eurozona, esa tasa aumenta hasta el 11,2%, valor que significa  17,8 millones de desempleados. Cifras de desocupación que se ven incrementadas mensualmente en casi 130.000 personas, totalizando más de dos millones de personas en el último año transcurrido.

Esta situación está provocando una fuerte repercusión social en los países europeos donde se va instalando un proceso recesivo, debido a las clásicas fórmulas de ajuste que imponen los países centrales a los países económicamente más débiles fuertemente endeudados,

En los Estados Unidos ha mejorado este último año la tasa de desempleo, que se sitúa ahora en el 8.2% de la población activa en general, cifra que se eleva al 19 % cuando se trata de la población latina. Pero su situación dista de ser holgada, el crecimiento será menor al pronosticado a lo que se agrega una severa sequía que ha provocado grandes pérdidas de la producción agrícola que está afectando los precios internacionales.

El presidente Barack Obama, cuya gestión no fue muy exitosa en el cumplimiento de las promesas electorales por sus debilidades para resistir las presiones del  establishment, deberá enfrentar el próximo 6 de noviembre al binomio ultraconservador republicano, con resultado incierto, aunque las encuestas recientes le otorgan una ligera ventaja.

En nuestra región, la integración lograda en la UNASUR ha vuelto a mostrar su fortaleza en la última reunión de la OEA donde, pese a las objeciones parciales de EE.UU. y Canadá, logró el apoyo a Ecuador ante la amenaza de las autoridades inglesas de violar su embajada en Londres donde se encuentra refugiado y con asilo concedido, Julian Assange, creador de los wikileaks. Así mismo, el auspicioso anuncio del inicio de negociaciones entre el gobierno colombiano de Santos y las FARC, no se puede entender sin el importante rol mediador en los conflictos regionales que ha ido asumiendo la UNASUR.

Israel

Otra de las asignaturas pendientes en la gestión de Obama, es que no pudo protagonizar la otrora influencia que han tenido siempre los Estados Unidos en tratar de incidir para el logro de un acuerdo en el ya muy prolongado conflicto palestino israelí. Prácticamente nada de lo expresado en el famoso discurso de El Cairo al comienzo de su gestión ha llegado a materializarse.

Aprovechando los graves problemas económicos y sociales que Obama debió enfrentar, el  gobierno israelí dejó claramente a un lado a este insoslayable aliado para poder seguir  desarrollando una política de claro anexionismo, apresurando asentamientos y construcciones en los territorios ocupados y contraviniendo todas las disposiciones contenidas en las diversas resoluciones aprobadas en las Naciones Unidas en todos estos años de ocupación.

La dirigencia que gobierna a Israel está hoy más interesada en mantener el actual status quo de ocupación que lograr acuerdo alguno con los palestinos y esta postura  junto a actitudes hostiles a toda manifestación solidaria ya le está ocasionando el distanciamiento de países árabes vecinos con los  que mantenía, no hace mucho, adecuadas relaciones diplomáticas, comerciales y turísticas, como Turquía, Egipto y Jordania, comenzándose a verificar además en estos dos últimos, serios cuestionamientos a los tratados de paz acordados.

En los últimos meses Israel ha estado intentando además distraer la atención pública internacional tratando de convencer e involucrar a los países de Occidente y especialmente a los Estados Unidos en la necesidad de una acción militar punitiva conjunta contra Irán, motivada por su obstinación de seguir trabajando en poseer tecnología nuclear que supuestamente le daría acceso a armamento de esa procedencia. Una actitud beligerante que no ha tenido la repercusión deseada y que ahora el gobierno amenaza con emprenderla unilateralmente. Asombra la frialdad de las declaraciones del ministro de defensa de Israel, pronosticando que este ataque solo ocasionaría a Israel no más de 500 víctimas. Pero por suerte  todavía reina en Israel la sensatez de políticos, altos jefes militares  que han estado al frente del ejército israelí, intelectuales, periodistas y hasta el mismo presidente del estado, Shimon Peres, que rechazan este paso que pondría en peligro el futuro de Israel en lugar de asegurarlo.

Como consecuencia de estas políticas, Israel enfrenta un creciente aislamiento en el ámbito internacional como nunca en otra etapa de su historia.

A GUT IOR                                                                                          LE SHANÁ TOVÁ TICATEVU